Destinos con recursos turísticos 365 días

Por el 18 octubre, 2016

Desde hace varios años, el reto de diversificar la oferta turística se ha convertido en uno de los principales objetivos para la mayoría de los destinos. Alcanzar nuevos segmentos y mercados turísticos depende en gran medida de las particularidades del destino, del aprovechamiento de los recursos y de una adecuada gestión y planificación turística. Para ello, resulta inevitable estudiar cada caso y establecer medidas que nos ayuden a aprovechar los recursos disponibles los 365 días al año.

Si centramos el siguiente post en destinos de montaña, las preocupaciones en este sentido aumentan notablemente, ya que aspectos como la estacionalidad, el acceso geográfico o la promoción turística se presentan en ocasiones como obstáculos que requieren de un análisis más detallado.

Estacionalidad del turismo de montaña

Según advirtió el Instituto de Estudios Turísticos (IET) del Ministerio de Industria, Energía y Turismo en el año 2012, ”El repunte de la estacionalidad en España amenaza la rentabilidad económica y social del turismo. Y de momento, son pocas las iniciativas y las terapias de choque para combatir una enfermedad que va a más”. turismo-montana

Tradicionalmente, los enclaves montañosos han recibido un turismo monopolizado por la industria de los deportes de invierno, lo cual representa un objetivo de rentabilidad para los administradores a la hora de diversificar la oferta, pero también potencialmente un riesgo para el desarrollo sostenible de estos lugares.

Encabezado por las estaciones de esquí, el futuro de este “turismo en altura” no sólo pasa por mejorar la calidad de los servicios en época de nieve siendo rentables, sino indiscutiblemente también por ofrecer actividades alternativas durante otras épocas del año.

Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña (ATUDEM)

Después de un largo análisis de posibilidades y una gran inversión en marketing en los últimos años, los destinos montañosos comienzan a obtener resultados positivos en cuanto a cifras de demanda turística durante el periodo veraniego.

Por ejemplo, la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña (ATUDEM), ente gestor encargado de la supervisión y regulación de 33 de las principales estaciones de esquí españolas, informó el pasado 16 de octubre, que todas sus estaciones han cerrado la temporada de verano superando los resultados que obtuvieron en 2015.

Iniciativas contra la estacionalidad

Entre los ejemplos de iniciativas desarrolladas por algunas de estas estaciones de cara a combatir la estacionalidad en el turismo de montaña, destacan:

  • Acondicionamiento de pistas esquiables como rutas para senderismo y descenso extremo MTB. En concreto, en las instalaciones de La Pinilla (Sistema Central), se ha registrado un incremento del 18% de bikers al día durante la temporada estival, por lo que estos resultados también han visto favorecidos a los establecimientos hosteleros que se encuentran en las inmediaciones de la estación.
  • Adecuación de las instalaciones para la práctica de actividades deportivas como escalada y parapente. Ejemplo de la estación de turismo-montana-1Aramón Cerler (Pirineo Aragonés), que desde hace dos años ofrece la oportunidad de volar en parapente junto a pilotos titulados y con experiencia.
  • Apertura de estaciones en fechas concretas como acción de promoción. La estación de Boí Taüll (Pirineo de Lleida) ha señalado que entre los próximos 29 de octubre y 1 de noviembre se abrirá con una temática dedicada a Halloween y a partir del 3 de diciembre la estación dará comienzo a su temporada de invierno.
  • Éstas, son algunas de las numerosas decisiones tomadas por los responsables de estaciones de esquí en colaboración con ayuntamientos y asociaciones públicas de cara a combatir la estacionalidad. En definitiva, los destinos de montaña comienzan a cosechar los frutos del trabajo dedicado a la recuperación del turismo en estaciones de esquí fuera de los meses de invierno.

BBPP para Destinos Turísticos

A continuación, se enumeran algunos ejemplos de buenas prácticas a desarrollar por parte de destinos turísticos:

  • Control de actividades turísticas de alta intensidad. El impacto inmediato e intensivo que generan algunas prácticas turísticas en el medio ambiente natural debe tener un seguimiento.
  • Participación y administración local. La población de la localidad necesita estar involucrada en el turismo de montaña desde la planificación hasta el desarrollo de la empresa, y facultada para conservar los recursos de las montañas de las que el turismo depende.
  • La accesibilidad, tanto en términos físicos como económicos, es un mecanismo importante para manejar el impacto del turismo. El acceso controlado es una importante herramienta para el turismo de montaña, pero necesita ser balanceada con el mantenimiento de oportunidades equitativas en la participación de beneficios y con el monitoreo del impacto, para determinar cuando convienen los incrementos o las disminuciones en el acceso.

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