Con el tren hotel internacional desapareció un concepto de viaje

Por el 3 Abril, 2014

El 26 de mayo de 1974, y gracias a un acuerdo entre RENFE y SNCF, se inauguró el primer tren talgo de la serie III entre Barcelona y París. Este producto ha quedado obsoleto al no responder a las actuales necesidades de la demanda.

Hace unas semanas dejaron de operar los trenes talgo entre Barcelona y París y entre Madrid y París, los populares Joan Miro y Francisco de Goya, y con ello se cerró un período emblemático del trasporte turístico por ferrocarril entre España y Francia.

El 26 de mayo de 1974, y gracias a un acuerdo entre RENFE y SNCF, se inauguró el primer tren talgo de la serie III entre Barcelona y París. Los coches de la serie III se distinguían por con sus llamativos colores rojo y plata que durante mucho tiempo identificaron al tren talgo y fueron la imagen de los ferrocarriles españoles que se proyectaba en Francia, y posteriormente en Suiza e Italia. Estos trenes evolucionaron con el paso del tiempo incorporando mejoras técnicas y funcionales en los coches que los dotaban de un mayor confort. Estos cambios en el interior de los trenes se acompañaron también de modificaciones en su aspecto exterior. Aparecieron los trenes de colores azul y crema que durante muchos años fueron la imagen del tren hotel y finalmente los trenes que actualmente realizaban el servicio de color blanco con una franja violeta, los actuales colores corporativos de Renfe.

Viajar en tren hotelEl tren hotel internacional, operado por Elipsos, una compañía compuesta a partes iguales por Renfe y SNCF, que anteriormente se denominó TTTP (Trenes Talgo Trans-Pirenaicos), ha sucumbido al cambio de la concepción de la experiencia vacacional y de la evolución del transporte aéreo, lo que le ha conducido desde una época de esplendor hasta su obsolescencia y desaparición.

Hace años desplazarse en tren hasta París formaba parte de la experiencia del viaje. Los clientes aún no eran expertos consumidores turísticos y el Tren Hotel se comercializaba enfatizando la experiencia y el glamour que ofrecía el viaje nocturno en el tren, haciendo hincapié en el descanso y el relax que se obtenía del viaje, y en la cocina elaborada que podía degustarse en el coche restaurante. También se incidía en la comodidad y aislamiento que representaba para las familias que viajaban la posibilidad de compartir una cabina o en la comodidad y privacidad de las cabinas con ducha y lavabo individual, aunque estos servicios sólo se ofreciesen en las cabinas de clase superior.

 

restaurante tren hotel

Restaurante del tren hotel

Con el paso del tiempo el hecho de viajar se convirtió en algo cada vez más habitual y la concepción de la experiencia vacacional fue transformándose. La gente fue transformando su comportamiento y la realización de desplazamientos fuera del lugar de residencia, ya fuese por motivos laborales o por motivos vacacionales fue cada vez más habitual y entro a formar parte del comportamiento habitual de las personas. Ello condujo a que cada vez menos el desplazamiento formara parte de la experiencia del viaje. El viaje era un trámite para llegar al destino que era donde realmente se percibiría una emoción nueva, lo que constituiría una experiencia gratificante para el consumidor. El punto álgido de esta evolución llegó con la aparición de las compañías aéreas de low-cost que pusieron al alcance de un amplio volumen de consumidores potenciales multitud de destinos. A medida que las compañías de low-cost incrementaban su oferta en los destinos que eran operados por el tren hotel éste perdía competitividad y clientes.

viaje en tren hotelEl tren hotel fue diseñado para un público que tenía capacidad de viajar, cuando esta capacidad no estaba al alcance de tanta gente como en la actualidad; en un tiempo donde el viaje formaba parte de la experiencia y en un entorno en el que las alternativas que existían competían fundamentalmente en tiempo y no en coste.

Este producto ha quedado obsoleto al no responder a las actuales necesidades de la demanda que prioriza bajo coste y rapidez en el desplazamiento.

Para concluir creo que hay que agradecer a todos los profesionales que han trabajado a lo largo de tantos años en estos trenes su profesionalidad y buen hacer, consiguiendo que los viajes en el tren hotel alcanzasen unos elevadísimos niveles de satisfacción como pude verificar en los trabajos que realicé para TTTP y Elipsos.

 

 

 

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