La desinformación en la era de la información

Por el 24 Noviembre, 2014

Gracias al avance tecnológico se puede plantear el desarrollo de las ciudades inteligentes, es que lo se denominan, Smart City, entendidas como aquellas que persigue un desarrollo urbano sostenible en los ámbitos social, económico y ambiental.

Sucedió hace unas semanas, cuando por la noche regresaba a mi casa, en un tranquilo barrio de Barcelona situado en una colina, con calles estrechas y tranquilas, con un fantástico parque que nos acerca la naturaleza y no muy lejos del Parque Güell. Al llegar al parque que está frente a mi casa vi un cierto revuelo de gente, varios coches patrulla y agentes de la policía municipal. La curiosidad hizo acercarme a uno de los agentes que estaba hablando con algunos vecinos un tanto alterados; el policía no les dejaba llegar a sus parkings porque habían cortado la calle, y lo peor era que no sabía cuándo les podría dejar acceder.

Mi curiosidad fue en aumento y le pregunte a otro policía qué estaba sucediendo. ¿Había ocurrido algo en el parque? Nada de eso, me respondió el agente cuya cara traslucía angustia y confusión: “dos autocares extranjeros han intentado llegar hasta el hotel y se han quedado atrapados en esa curva tan cerrada que hay al final de la calle. Mira el follón que tenemos montado para poderlos sacar de ahí sin que hagan un estropicio”.

La verdad es que el espectáculo era cuanto menos curioso; un grupo de municipales y el conductor de uno de los autocares orientando, cada uno a su aire, al conductor del otro autocar que iba deshaciendo el camino andado marcha atrás muy lentamente, y rectificando su trayectoria con difíciles maniobras. La pericia de ambos conductores quedó demostrada en la misma medida que se demostró que una ciudad que pretende ser inteligente no puede olvidar los elementos básicos de comunicación, como son las señales de tráfico.

Gracias al avance tecnológico se puede plantear el desarrollo de las ciudades inteligentes denominadas, Smart Cities.

turismo urbano en barcelonaSi bien es cierto que los conductores deberían haberse informado con antelación a la llegada al hotel de las condiciones del recorrido, o incluso durante el mismo recorrido gracias a los avances tecnológicos y los medio que pone la ciudad, aquellos se quejaban enérgicamente de que nadie les hubiese advertido de que no se podía acceder hasta el hotel en autobús, pero sobre todo estaban muy enojados de que no hubiese ninguna señal de tráfico que les indicara que los autocares no podían circular por esas calles. Les parecía algo inverosímil en una ciudad que se proclama orientada al turismo.

La realidad es que no les faltaba razón a los conductores. No hay ninguna señal que advierta que los autocares no pueden circular por esas calles. Tampoco hay previsto un punto de estacionamiento cercano que no entorpezca el natural discurrir de la zona. Lo habitual es que los autocares ocupen el carril bus para “desencochar” y que los turistas pisen impunemente los parterres que con tanto mimo cuidan los trabajadores de parques y jardines.

Sin poner en cuestión que gracias al avance tecnológico se puede plantear el desarrollo de las ciudades inteligentes, entendidas como aquellas que persigue un desarrollo urbano sostenible en los ámbitos social, económico y ambiental, facilitando la vida a sus residentes y visitantes por medio de la gestión inteligente del destino, a la vista de lo ocurrido me planteo si dentro de la gestión inteligente de la ciudad no nos dejamos obnubilar por las actuaciones que incorporan nuevas aplicaciones tecnológicas y nos olvidemos de aspectos simples, como instalar una señal de tráfico en el sitio adecuado, que son elementos muy básico pero que cumplen una clara función dentro de lo tiene que ser una Smart City.

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