Geografía imaginaria

Por el 7 Diciembre, 2016

Antes de iniciar un viaje a un nuevo destino, el turista siempre parte con una imagen previa del lugar que va a visitar. Se trata de impresiones creadas de forma inconsciente por reclamos promocionales y de marketing.

En el artículo “Geografías imaginarias en los medios de comunicación clásicos y nuevos sobre viajes” de Tatjana Thimm, se describen las claves de la formación de dicha imagen del destino, pensamiento que se define como “Geografía imaginaria”.

Los procesos de percepción tienen una importancia fundamental durante cualquier fase de la cadena de creación de valor turístico. Siempre y cuando no se trate de un visitante asiduo, el turista potencial solo cuenta en un principio con la imagen externa de un destino configurado no sólo mediante acciones de marketing turístico, sino también por medio de otros procesos de percepción. Por ejemplo, cada vez que un destino aparece en una película, en las noticias o en un libro, la imagen se va formando.

La imagen que un viajero potencial tiene de un destino puede haberse ido formando a lo largo de los años, mediante la unión de todas las impresiones que ha ido acumulando a lo largo de su vida. Estas imágenes internas pueden variar de una persona a otra, pero en muchos casos presentan unas características colectivas comunes. Por ejemplo, París tiende a asociarse al romanticismo, el Mar del Sur, al paraíso, y Milán, a la moda).

paris

Durante el viaje y después del mismo, el turista busca la confirmación de estas imágenes internas, que persisten incluso en contra de la realidad.

Origen del concepto “Geografía imaginaria”

Tomamos ahora como referencia a Morin (1958) y Raymond (1959), que describen este concepto como la búsqueda de imágenes de un destino adquiridas con la socialización, de la siguiente manera:

“El viaje oscila curiosamente entre la realidad y el sueño; se convierte en una “utopía concreta” en la que los turistas encuentran escenas imaginarias (parcialmente adquiridas a través de los medios de comunicación) en la realidad material. […] La percepción turística no proporciona ninguna imagen “realista” de la zona visitada, sino que más bien construye espacios de experiencia propios mediante fantasías y proyecciones. La aprehensión de lo desconocido solo se produce de forma limitada. Los turistas buscan ante todo la experiencia sensorial de mundos imaginarios”.

Las geografías imaginarias, es decir, las imágenes interiores de un espacio turístico que posee el ser humano sin haber estado allí, proceden del mundo del cine, la televisión, la literatura, las revistas, los cuadros, las fotografías o las artes plásticas, los cuales anticipan la imagen de un destino y se consagran con proyecciones individuales en forma de fantasías y deseos que van surgiendo en el día a día como necesidades excesivas.

Los relatos de amigos y conocidos que han estado en un espacio turístico determinado antes que un viajero potencial, son otra de las fuentes que favorecen la aparición de geografías imaginarias de destinos turísticos.

Los valores típicos de este espacio de experiencia asociado a un destino de viaje son la autodeterminación, la libertad y la autonomía temporal. El turista interpreta, explica y define el espacio turístico convirtiéndose en “prosumidor” pues produce y consume al mismo tiempo un espacio turístico. Numerosos intermediarios turísticos refuerzan la geografía imaginaria de un destino:

gepgrafia-imaginaria-medios-de-comunicacion

En este contexto, se entiende por intermediario turístico cualquier persona o sociedad que se encuentre entre el turista y el destino y que influye en la geografía imaginaria de un destino de forma casual o intencionada y con ello en la imagen del mismo.

Aspectos a analizar en el futuro

Otros aspectos a analizar en el futuro podrían basarse en preguntas como qué sucede si la “realidad” de un destino de viaje se aleja mucho de su geografía imaginaria, por ejemplo, por efectos negativos ocasionados por el turismo de masas, como el boom de la construcción, la contaminación del medio ambiente, la alta relación turistas/habitantes o catástrofes naturales.

¿Qué grado de tensión entre imaginación y realidad podrían soportar en ese caso las geografías imaginarias? ¿En qué medida cambian las geografías imaginarias entre viajeros asiduos a un destino?

Si quieres conocer más acerca de este tema, no dudes en contactar con nosotros.

Referencia:
Tatjana Thimm, “Geografías imaginarias en los medios de comunicación clásicos y nuevos sobre viajes”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Alessandra Il y a 11 meses (13h20)

Very interisting article. I learned one new thing today.

Responder
    Equipo de colaboradores

    Equipo de colaboradores Il y a 10 meses (10h45)

    Thanks a lot for your comment Alessandra. It´s a very interesting matter!